For the Bible Tells Me So (2007)
Producida y dirigida por Daniel Karslake
Escrita por Daniel Karslake y Helen Mendoza
99 min.
Estados Unidos
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El otro día escribí en twitter lo siguiente: “A alguien que dice que dos gays no se pueden casar porque ‘Dios no lo permite’ hay que contestarle ‘me chupa un huevo, no creo en Dios’.” Después de ver este documental comprendí que al decir eso estaba defendiendo mis derechos como ateo, en lugar de los derechos de los homosexuales. Básicamente porque hay homosexuales que sí creen en Dios, y porque -según dicen los que saben- es falso que Dios no lo permita.
Por eso es bueno, en estos días en que la cuestión de la igualdad ante la ley de los gays está en el tapete, ver For the Bible Tells Me So, un documental acerca de la relación entre la Biblia y la homosexualidad. Sería bueno que lo vieran los senadores antes de debatir el matrimonio gay el 14 de julio, sería bueno que lo vieran los evangelistas que salen a marchar por ahí, y también sería bueno que lo viéramos el resto de los mortales, para entender un poco más a los creyentes y tratar de convencerlos, en lugar de simplemente despreciarlos y combatirlos.
La película cuenta principalmente la historia de cuatro familias creyentes, religiosas, devotas asistentes a la iglesia de su barrio, que un buen día se encuentran con que uno de sus hijos es homosexual. Es decir: el propio hijo es una abominación a los ojos de Dios, de acuerdo a lo que dice el cura cada tanto en su sermón. Al fin y al cabo, lo dice clarito Levítico 20:13: “Si un hombre se acuesta con otro hombre como si fuera una mujer, los dos cometen una cosa abominable; por eso serán castigados con la muerte y su sangre caerá sobre ellos.”
No puedo imaginar lo que sentirá una persona que se crió de acuerdo a los principios de la Biblia, incuestionables, y de pronto se encuentra con el “monstruo” en la propia casa. Pero menos todavía puedo imaginar lo que le habrá pasado por la cabeza al propio chico, que a medida que crecía se daba cuenta de que era distinto de sus compañeros y tomaba conciencia de la propia monstruosidad y de su destino de Infierno.
Lo bueno, lo imprescindible, de For the Bible Tells Me So, es que es una película a favor de los derechos de los gays, pensada dentro del paradigma de la religión, incluso de la propia institución eclesiástica. Es muy fácil burlarse de un evangelista recalcitrante y evidenciar su homofobia y estupidez. Es más difícil discutir con él, tratar de hacerle entender, usando su arma: la propia Biblia. Más difícil pero más fructífero.
Al fin y al cabo, Levítico 20:18 dice: “Si un hombre se acuesta con una mujer en su período menstrual y tiene relaciones con ella, los dos serán extirpados de su pueblo, porque él ha puesto al desnudo la fuente del flujo de la mujer y ella la ha descubierto.”
El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra.









