Archive for the ‘Thriller’ Category

Señor, líbrame del mal

Mayo 27th, 2010

Sheitan (2006)

Dirigida por Kim Chapiron
Escrita por Christian Chapiron y Kim Chapiron
Protagonizada por Vincent Cassel, Olivier Barthelemy, Roxane Mesquida, Nico Le Phat Tan, Leila Bekhti, Ladj Ly, Julie-Marie Parmentier, Gerald Thomassin y Francois Levantal
Producida por Vincent Cassel y Eric Neve
88 min.
Francia
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Hay un tono zumbón en Sheitan que la hace irresistible ya desde la primera escena: cuando ese DJ gordito y transpirado agita las bandejas y en los títulos aparece el inigualable Vincent Cassel (como actor y productor), ya sabemos que es muy difícil que la película no sea genial. Y a medida que va avanzando, velozmente y con firmeza narrativa, la película te va fascinando y horrorizando en partes iguales.

Tres amigos de parranda en un boliche de París conocen a dos chicas. Una de ellas, muy hermosa y de apariencia inocente, propone ir a pasar el día a su casa de campo. Ahí son recibidos por el casero Joseph (Vincent Cassel) un personaje siniestro, un pueblerino que bien podría haber salido de la terrorífica Deliverance (John Boorman, 1972), con extrañas costumbres sexuales y una caterva de hijos deficientes mentales. También está Jeanne (Julie-Marie Parmentier), una colorada tan hermosa como chiflada, nieta de Joseph, brutalmente libertina.

Se podría decir que Sheitan es una película de terror sexual, aunque esto puede llevar a la confusión: no hay violaciones. También tiene cierta estructura del cine slasher: el grupito de jóvenes calentones varados en el medio del bosque, acechados por un psicópata. Pero prácticamente no hay sangre. Es que la ópera prima de Kim Chapiron escapa a los rótulos y resulta una fábula electrizante, divertida y bestial.

Al principio, cuando los tarambanas de Bart, Thaï y Ladj bardean en el Styxx Club, una leyenda dice: “Señor, no los perdones porque saben lo que hacen”. La inversión de la súplica de Jesucristo propone una lectura irónica del cuento que nos están por contar. Ya se sabe que en las películas slasher las primeras en morir son las atorrantas, y que las que cuidan su honra y se niegan a tener sexo con sus cachondos noviecitos, serán las que sobrevivan a la ira del asesino de turno. Acá sabemos, desde el comienzo, que estos jóvenes irresponsables (peleadores, drogones, infieles, machistas, tarados) no serán perdonados por la ira de Dios. Resta saber cuál será su castigo. Y será un castigo cruel. No tengan dudas de eso.

Un párrafo aparte merece la escena de las aguas termales. Yo les aseguro que no se la van a olvidar más.

Los cables cruzados

Agosto 13th, 2009

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The Hurt Locker (2008)

Dirigida por Kathryn Bigelow
Escrita por
Mark Boal
Protagonizada por Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty, Christian Camargo, Suhail Al-Dabbach, Christopher Sayegh, Evangeline Lilly, Ralph Fiennes, David Morse y Guy Pearce
Producida por Kathryn Bigelow, Mark Boal, Nicolas Chartier y Greg Shapiro
125 min.
Estados Unidos
Sitio oficial
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Que esta película no se haya estrenado a pesar de su ritmo electrizante, de sus imágenes espectaculares y del suspenso casi insoportable de varias de sus escenas, demuestra que la cartelera porteña no tiene remedio.

Si bien toda película sobre la Guerra de Irak va a tener un insoslayable componente ideológico, ésta de Kathryn Bigelow (directora de la gran Días extraños) probablemente sea de las que menos importancia le da a ese costado. Porque The Hurt Locker en realidad es una excusa para montar escenas de tensión individuales, aisladas y brillantes.

Los detractores de Hitchcock suelen decir que muchas de sus películas son una excusa para poder filmar una sola escena compleja, de ingeniería precisa, siempre inolvidable. La escena de la llave en Notorious, la de la calesita en Strangers on a Train o la de los platillos en The Man Who Knew Too Much son tres ejemplos, pero hay muchos más. Bigelow también parece disfrutar construyendo situaciones con el único fin de poder transmitir, simplemente mediante planos y montaje, una tensión.

La historia hace foco en un grupo de soldados entrenados para desactivar explosivos. Con robots desarmabombas, trajes protectores y todo tipo de tecnología, pero también trabajando contra reloj, en un ambiente hostil, rodeados de civiles inocentes y de terroristas desapercibidos, en medio del calor del desierto, de los helicópteros volando bajito y los disparos que se oyen en la lejanía.

El epígrafe de la película, una frase del periodista Chris Hedges, dice que “la ráfaga del combate suele ser una adicción potente y letal, porque la guerra es una droga”. The Hurt Locker transmite esa adrenalina.

Pinches gringos

Julio 16th, 2009

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Los bastardos (2008)

Dirigida por Amat Escalante
Escrita por
Amat Escalante y Martín Escalante
Protagonizada por
Jesús Moisés Rodríguez, Rubén Sosa, Nina Zavarin, Trevor Glen Campbell y Kenny Johnston
Producida por
Jaime Romandía, en asociación con Carlos Reygadas
83 min.
México / Francia / Estados Unidos
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Los bastardos es una de las películas por las que hago este blog. Fundamental. Cuando la ví en el último Festival de Mar del Plata (donde ganó un premio a la Mejor Película Iberoamericana), tiré a la basura el resto de las entradas que tenía para el día y me fui a digerirla a un bar con la ayuda de una cerveza con maníes. Polémica, para amarla, odiarla o ambas al mismo tiempo.

Fausto y Jesús son dos mexicanos que cruzan ilegalmente la frontera con Estados Unidos para realizar trabajos precarios en la construcción. Aparenta ser una película de “temática social” (y a su manera lo es), pero la narración privilegia la tensión del thriller cuando los mexicanos discuten la paga. Son marginales, víctimas de la explotación y la miseria, y andan armados. Es que Fausto y Jesús, esa noche, tienen otro trabajito: fueron contratados para liquidar a una mujer.

La historia avanza, lenta pero segura, con una tensión que llega a límites insoportables. Solamente con tres personajes (los mexicanos y su víctima) y un escenario (la casa de la mujer), Amat Escalante logra la proeza de mantenernos con los ojos bien abiertos, esperando que algo pase. Temiendo que algo pase. Y algo pasa. Claro que sí. Voy a decir una sola cosa: hubo gritos en la sala.